En nuestra cuarta sesión práctica, nos encontramos directamente en el huerto, con la intención de comenzar a sembrar en nuestro particular bancal. Como ya dijimos la semana pasada, nuestro grupo (Kroxer), trataría de sembrar guisantes.
Antes de comenzar a trabajar en el bancal, se nos propuso a través de una explicación y un ejemplo, que tratáramos de hacer para la semana siguiente una pajarera. Con intención de ubicar la mejor pajarera en alguno de los árboles del huerto. Esta pajarera podría atraer un nuevo tipo de fauna a nuestro huerto, en este caso, aves passeriformes.
Una vez explicada la nueva actividad, ¡nos pusimos manos a la obra!, los pasos que realizamos para sembrar en nuestro bancal, fueron los siguientes:
- Primeramente, limpiamos el bancal, es decir, quitamos todas las hojas, ramas, etc, que no nos servían de nada.
- Una vez terminada la limpieza, añadimos el compost.
- Seguidamente, lo mezclamos todo bien, compost y tierra; para posteriormente, aplanarlo entre todos, sin hacerlo demasiado fuerte, es decir, con intención de dejarlo uniforme pero relativamente natural.
- El cuarto paso consistió en dividir el bancal. Hay que tener en cuenta, que cada grupo sembró un fruto diferente. Asimismo, también sembramos dos frutos entre todos que trajo el profesor. La ubicación de cada fruto y la división del bancal se realizó por tanto, con sentido. En la parte izquierda del bancal y con una división de un metro cuadrado más o menos para cada fruto, ubicamos las habas; en el lado contrario las cebollas, que requieren de más espacio debido a sus raíces. También sembramos nuestros guisantes, rábanos y ajos, todos en este sentido sembrados (de izquierda a derecha).
- Posteriormente, realizamos la llamada presentación, esto es, ubicamos donde queríamos sembrar las semillas. En cada surco, ubicamos cuatro semillas. Debido al espacio que teníamos, nos dio lugar a ubicar cuatro surcos en el que meteríamos cuatro semillas
- Una vez realizada la presentación, tapamos los surcos con las semillas dentro.
- Por último, regamos el bancal, ¡Sin miedo!. Esto ayudaría por ejemplo a que la raíz de la cebolla agarre de mejor manera el suelo. Una vez en invierno, no sería tan necesario regar, puesto que la lluvia ya realizaría este proceso.
Para finalizar, quedamos en que cada semana sacaríamos una foto al bancal para observar a final de curso el proceso semanal que ha ido llevando cada fruto en su ciclo vital.
A modo de conclusión, hicimos un recorrido de todo lo que estábamos aprendiendo sobre el huerto y sobre las ciencias experimentales en Educación Infantil:
- Observamos como sabemos donde ubicar un huerto, en función de la ubicación del Sol. Además, sabemos identificar si el suelo del que se compone el huerto es de calidad o no.
- Sabemos donde es más correcto ubicar un bancal, además del proceso que se debe seguir para sembrar frutos en él. Por ello, también podemos decir que sabemos sembrar y plantar.
- Con todo esto, se puede decir que estamos modelizando en torno a la tierra (suelo) y en torno a los seres vivos, en este caso, las plantas.
- Por último, a partir de ahora, realizaremos un seguimiento del ciclo vital de estos seres vivos.






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